martes, 12 de octubre de 2010

Exámenes finales



Todos hemos entrado en estrés por que se acercaban exámenes finales. En la escuela, en el colegio, en la universidad, en fin, en todas las etapas de nuestra vida estudiantil. La presión que saboreamos a lo largo de esos días es como si todo el peso de un período lectivo se comprimiera en un solo día. Algunos exámenes nos causan más preocupación que otros: de acuerdo al profesor y a la materia; y el estudiante común aprende, por experiencias malas o virtud o cualquier otra razón, el cómo sobrellevar esta preocupación y salir con éxito. Teóricamente un examen es solo plasmar el conocimiento adquirido en una hoja y pare de contar, pero es que el reto se enmaraña en muchos casos por el hecho de que tenemos que retroalimentar toneladas de información acumulada que por alguna razón no nos es fácil procesarla o simplemente “no entra”; el examen se convierte en un acto suicida. Los profesores que han adquirido cierta experticia a lo largo de los años, saben perfectamente los límites de su materia para-con los estudiantes y aunque parece que con ellos todo está perdido, te dan una mano al último momento, por supuesto, si amerita tu caso. Entre la jerga estudiantil, es común escuchar las experiencias sobre exámenes finales o exámenes de grado tal cual una novela épica griega en la cual se debatían entre la vida y la muerte académica; para mí no es tal y no es por aplomo ni modestia ni nada parecido, al igual que todos sufro por aprobar una materia, pero a fin de cuentas me he convencido que mi vida no pende de un resultado, menos aún mi existencia como estudiante; más bien me quedo contento de lo que sé que conozco y he aprendido más allá de lo que esté en un papel que expone al estudiante a una tendencia volátil a desacertar por diversas causas, fuera de el hecho de no estudiar. En último lugar los exámenes son la escusa perfecta para comprar algunas cervezas y celebrar por el éxito o fracaso. A fin de cuentas todo el colosal martirio se disuelve en alcohol.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Escenas de "The Kid" de Chaplin

Did you know